Pertenecemos a la Tercera Orden Regular de la Familia Franciscana
Vivimos con alegría el carisma franciscano de pobreza y humildad.
auto Biografía
Mi padre Pietro di Bernardone tenía unos planes muy distintos para mí que los que tenía mi Padre Dios. Doy gracias por haber recibido la fuerza necesaria para seguir los planes de Dios.
Nací en la ciudad de Asís en 1182. Nadie había llevado antes el nombre de Francisco. Mi padre, un rico comerciante al que solo le interesaba hacerse cada día más rico, me puso el nombre de un paño nuevo que se producía en Francia. Mi madre, por el contrario, era una mujer piadosa y dulce nacida en la Provenza.
Mi infancia y juventud fue lo que mi padre quería que fuera y sus dineros me permitían ser. Hasta que una larga convalecencia de una enfermedad y la lectura del evangelio hizo que mi vida diera un giro de 180 grados.
En el otoño de mis 23 años me encontré, si me encontré con Cristo crucificado en la Iglesia de San Damiano y comencé una nueva vida. El resto, hasta mi partida a la casa del Padre Dios el 3 de octubre de 1226, fueron los años más felices que una persona puede tener. Cristo y su evangelio se convirtieron en mi vida.
REGLA Y VIDA DE LAS HERMANAS FRANCISCANAS DE NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO
